Buscamos su
crecimiento global que abarque todos los campos: emocional, intelectual, ético, físico...
Nos empeñamos en formarlos como
personas, autónomas, felices, maduras y bien integradas en su entorno afectivo y social.
Pretendemos que sean
respetuosos, respetuosas con las diferencias de todo tipo (de género, físicas o psíquicas, de opinión, de religión o de cultura), capaces de enfrentarse a los conflictos de manera constructiva, y solidarios y solidarias con los demás.